24/10/00
EDGAR MORIN EXPLICA LOS SIETE PUNTOS NEGROS DE LA
EDUCACIÓN ACTUAL
Terra - Efe
El pensador francés, Edgard Morin, que ha pronunciado
una conferencia organizada por la Fundación Santillana,
repasó los ejes fundamentales de su último libro Los
siete saberes necesarios para la educación del futuro.
Morin abogó por una reforma de la educación que olvide
la división entre las distintas disciplinas y ayude a
articular e integrar conocimientos.
Este pensador analizó los sistemas educativos actuales y
llegó a la conclusión de que existen siete grandes
"puntos negros" en la formación que se da a
los jóvenes: El primero de los problemas es que, en la
educación actual, "se enseñan conocimientos, pero
no se da una idea de qué es el conocimiento en
sí". Para Morin, el conocimiento conlleva la
posibilidad del error, que no podemos evitar, por esto
"habría que enseñar el problema del error desde
primaria".
El segundo "punto negro" parte de la
falta de lo que Morin define como "el
conocimiento pertinente" y que se basa en
que "no basta con tener informaciones
acumuladas, hay que saber aplicarlas y
organizarlas en un contexto".
La identidad humana es la tercera de las lagunas
que detectó el pensador francés en la
educación contemporánea, ya que "aunque
parezca increíble, no se nos enseña qué es el
ser humano".
El cuarto fallo educativo tiene que ver con la
globalización que se vive en el mundo actual, en
la que intervienen muchos factores relacionados
entre sí y que cambian cada vez a mayor
velocidad. Morin explicó que, ante esta
situación acelerada y variable, "hay que
enseñar la dificultad de entender el mundo, en
su unidad y su diversidad".
Otro de los defectos de la educación es que
"se enseñan certezas y nunca
incertidumbres", algo que el autor francés
considera un error, ya que "el mundo es
impredecible" y, por lo tanto, "tenemos
que enseñar que puede ocurrir lo
inesperado".
El sexto error se basa en que "no se enseña
a comprender, a entender a la gente en sus
razones, en la complejidad", y por esta
razón acabamos reduciendo la imagen que tenemos
de los demás a una sola de sus características.
Por último, Morin abogó por la inclusión en la
enseñanza de una ética "que podemos sacar
a partir de unos principios de la naturaleza del
ser humano".
El filósofo explicó que está ética tiene
tres dimensiones: una individual, una social y
otra de la especie, que están íntimamente
relacionadas y que deberían enseñarse de manera
integrada.
|